En el marco de los festejos por el 46° aniversario de la autonomía de Monte Hermoso, Nahuel Pennisi emocionó en el cierre de una jornada inolvidable, en la que quedó inaugurada la Casa de la Cultura en el edificio del histórico Tico Tico.
Con su particular sensibilidad y una conexión profunda con el público, Nahuel brindó un show íntimo y emotivo que coronó un día especial para los montermoseños.
Aunque ya había estado en otras localidades de la región como Bahía Blanca, Tres Arroyos y Coronel Dorrego, esta fue su primera vez en Monte Hermoso. “Una alegría enorme estar acá en el cumpleaños de Monte Hermoso”, expresó el músico, visiblemente entusiasmado por compartir su arte en una fecha tan significativa para la comunidad.
Además de ofrecer su música, Pennisi compartió con nosotros una charla cálida en la que habló de su carrera, su familia y su manera de entender el arte.
—¿Es la primera vez que venís a Monte Hermoso?
—Sí, es la primera vez que estoy acá en Monte Hermoso, así que una alegría enorme poder estar en el cumpleaños de la ciudad. Estuve cerca, por Tres Arroyos, por Bahía Blanca, por Dorrego, pero nunca había estado acá. Muy contento de estar.
El artista, que comenzó su camino tocando en la calle, reflexionó sobre el sentido profundo que tiene la música en su vida y en la de quienes la escuchan.
—La música es una expresión muy amplia del arte ¿Cómo nace tu carrera artística?
—La música es una expresión artística enorme, honesta, sincera y súper válida. La gente la necesita para la vida, no solo para quienes nos dedicamos a ella, sino para vivir con las emociones que lleva adentro. Me siento feliz de hacer este camino que disfruto todo el tiempo. Recorrer cada escenario me da alegría y entusiasmo. Estoy en un lindo momento, planeando el año y recorriendo el país. Hoy estar acá es una alegría muy grande.
—Cantás canciones propias pero también interpretás temas de otros autores…
—Me gusta mucho interpretar canciones de otros artistas. Crecí con la Negra Mercedes, que hacía eso: tomaba canciones y las mejoraba tanto que parecía que las había escrito ella misma. Igualmente, me gusta componer canciones. Trabajo hace muchos años con un gran amigo, y combinamos canciones propias con versiones que disfruto mucho.
—Has compartido escenario con grandes artistas. ¿Cómo vivís esas experiencias?
—Son vivencias que dejan huella, que marcan. No solo por lo artístico, sino también por lo humano. Detrás de cada canción y cada vínculo hay una humanidad, y eso es lo que finalmente se transmite en la música. Las canciones son historias de vida. De cada artista he aprendido mucho. Estoy feliz de recorrer escenarios y conocer grandes amigos.
—La familia parece tener un papel importante en tu vida.
—Mi familia es un motor importantísimo. Hoy lo más valioso es la familia que uno elige: mi señora, mis hijos, que están siempre sosteniéndome, y con quienes nos alimentamos mutuamente cada día. Pero tampoco olvido a mi familia de origen: mis padres, mis abuelos, mis hermanos. Siempre me acompañaron, desde cuando tocaba en la calle hasta mis primeros pasos en los escenarios. La familia es un refugio muy grande y una inspiración absoluta.
Antes de despedirse, agradeció la invitación y el recibimiento que tuvo en Monte Hermoso: “Gracias a ustedes y a Monte Hermoso por invitarme. Feliz de que me hayan recibido y de poder festejar el cumpleaños con ustedes. ¡Feliz cumple para todos!”